“Por eso…”


Llevaba solo cinco días de cortejarla, antes la odiaba pero me gustaba, ya había probado sus labios, ese sábado salí a buscarla y pude acompañarla hasta su casa. El teléfono sonó y ese que, al igual que yo la pretendía la invitó a salir, con su respuesta nos desilusionó a los dos, dijo con esa seguridad propia de ella: “No porque voy a salir con mi novio”. Yo agaché la cabeza y con voz baja le dije que yo también quería invitarla a salir, pero.... “Por eso…”, me interrumpió.

Su respuesta me dio el cielo y ha sido una promesa cumplida desde hace siete años que somos novios.

2 comentarios:

JuanSe... dijo...

queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee... mera chimba!! jajajajajajaja... y disculpame la expresión... brutalisima... cuando a uno le pasan... jaaaaaa.... son brutales...

un abrazo pana... sollate estas fiestas al maximo..

Anónimo dijo...

Ya conocía esa historia, es una tradición oral que ahora está escrita, porque en ocasiones las palabras se las lleva el viento, pero ya quedaron escritas para siempre... Compa!! lo estimo bastante y éxitos en tu relación. DTB Víctor J.